En Roche, como empresa de atención médica, tenemos una responsabilidad vital para ayudar al mundo a superar la pandemia de COVID-19. Desde el primer momento, asumimos esa responsabilidad con energía y nos pusimos a trabajar para apoyar a todos los países en la gestión y manejo de la enfermedad ayudando a rastrear la propagación del virus, proporcionando herramientas de diagnóstico e investigando tratamientos para combatir los síntomas y mejorar el pronóstico de las personas infectadas.

Esta es la historia de una lucha sin precedentes. Pero también es la historia de una colaboración nunca vista que ha resultado en hitos científicos increíbles hasta hace solo unos meses. Porque juntos somos más fuertes. Te contamos esta historia.

Enero 2020

La OMS anuncia una emergencia sanitaria global.

Comienza la búsqueda de pruebas diagnósticas y tratamientos.

Nuestros científicos se ponen inmediatamente a trabajar para desarrollar pruebas que nos permitan detectar el virus y diagnosticar eficazmente a las personas enfermas de COVID-19.

Marzo 2020

La OMS declara una pandemia global

Se intensifica la necesidad de pruebas diagnósticas y tratamientos.

Roche desarrolla una prueba de anticuerpos para determinar si una persona ha sido infectada previamente.

Mayo 2020

Más de 5 millones de casos.

La OMS solicita la colaboración mundial para luchar contra la pandemia.

Roche continúa trabajando, codo a codo, con otros actores del ecosistema sanitario, intercambiando información y conocimiento.

Roche se alía con Gilead Sciences en un ensayo clínico para encontrar un tratamiento que mejore el pronóstico de los enfermos más graves.

Septiembre 2020

Más de 20 millones de casos.
Hay que ampliar las pruebas diagnósticas en aquellos países con recursos más limitados.
Es vital desarrollar herramientas de diagnóstico adecuadas para detener la propagación de la enfermedad.
Roche trabaja codo a codo con las autoridades reguladoras para obtener la aprobación que respalde el uso de pruebas masivas.

Los avances científicos nos muestran nuevas formas de interceptar el virus. Nuestras fortalezas en investigación, desarrollo y fabricación pueden ayudar a llevar estas opciones más avanzadas a pacientes de todo el mundo con mayor rapidez.

Octubre 2020

Más de 40 millones de casos.

Es preciso aliviar la carga general sobre los sistemas de salud.

Roche investiga para desarrollar fármacos que permitan la fabricación a gran escala y de amplio acceso.

Enero 2021

El mundo supera los 100 millones de casos.

Los países comienzan a implementar sus programas de vacunación.

Empiezan a identificarse variantes virales preocupantes.

Abril 2021

3 millones de muertes.

Siguen surgiendo variantes bastante preocupantes.

Hay que investigar los síntomas de estas nuevas mutaciones y cómo estas afectan a su capacidad de expansión.

Roche sigue investigando para asegurarse de que sus pruebas son capaces de detectar las nuevas variantes virales.

Septiembre 2021

Más de 5 millones de muertes.

Los programas de vacunación avanzan y seguimos aprendiendo.

El compromiso de Roche no descansa. Seguimos trabajando para hacer llegar a la sociedad nuevas soluciones para contrarrestar los efectos del coronavirus.

Enero 2020

La OMS anuncia una emergencia sanitaria global.

Comienza la búsqueda de pruebas diagnósticas y tratamientos.

Nuestros científicos se ponen inmediatamente a trabajar para desarrollar pruebas que nos permitan detectar el virus y diagnosticar eficazmente a las personas enfermas de COVID-19.

Marzo 2020

La OMS declara una pandemia global

Se intensifica la necesidad de pruebas diagnósticas y tratamientos.

Roche desarrolla una prueba de anticuerpos para determinar si una persona ha sido infectada previamente.

Mayo 2020

Más de 5 millones de casos.

La OMS solicita la colaboración mundial para luchar contra la pandemia.

Roche continúa trabajando, codo a codo, con otros actores del ecosistema sanitario, intercambiando información y conocimiento.

Roche se alía con Gilead Sciences en un ensayo clínico para encontrar un tratamiento que mejore el pronóstico de los enfermos más graves.

Septiembre 2020

Más de 20 millones de casos.
Hay que ampliar las pruebas diagnósticas en aquellos países con recursos más limitados.
Es vital desarrollar herramientas de diagnóstico adecuadas para detener la propagación de la enfermedad.
Roche trabaja codo a codo con las autoridades reguladoras para obtener la aprobación que respalde el uso de pruebas masivas.

Los avances científicos nos muestran nuevas formas de interceptar el virus. Nuestras fortalezas en investigación, desarrollo y fabricación pueden ayudar a llevar estas opciones más avanzadas a pacientes de todo el mundo con mayor rapidez.

Octubre 2020

Más de 40 millones de casos.

Es preciso aliviar la carga general sobre los sistemas de salud.

Roche investiga para desarrollar fármacos que permitan la fabricación a gran escala y de amplio acceso.

Enero 2021

El mundo supera los 100 millones de casos.

Los países comienzan a implementar sus programas de vacunación.

Empiezan a identificarse variantes virales preocupantes.

Abril 2021

3 millones de muertes.

Siguen surgiendo variantes bastante preocupantes.

Hay que investigar los síntomas de estas nuevas mutaciones y cómo estas afectan a su capacidad de expansión.

Roche sigue investigando para asegurarse de que sus pruebas son capaces de detectar las nuevas variantes virales.

Septiembre 2021

Más de 5 millones de muertes.

Los programas de vacunación avanzan y seguimos aprendiendo.

El compromiso de Roche no descansa. Seguimos trabajando para hacer llegar a la sociedad nuevas soluciones para contrarrestar los efectos del coronavirus.

La pandemia
en datos

Hace escasamente dos años, varias personas de la ciudad china de Wuhan, en la provincia de Hubei, comenzaron a sentir los síntomas de una enfermedad respiratoria aún no identificada. Algunas semanas y varios contagios después, el mundo empezó a mirar a China con preocupación. El virus causante de la infección, un coronavirus identificado como SARS-CoV-2, avanzaba por todo el país y amenazaba con extenderse al resto del mundo.

En marzo, Europa era ya el epicentro de la pandemia y, en mayo, América se convertía en el continente más afectado. Conozcamos algunos de los datos más representativos de la enfermedad que, en solo 24 meses, ha cambiado el mundo tal y como lo conocemos.

El virus

  • Mide 70 millonésimas de milímetro
  • Su genoma tiene 30.000 letras
  • 24 meses
  • A 16 de diciembre de 2021, ha habido 271.376.623 infectados y 5.324.969 fallecidos.
  • Los países con mayor número de fallecidos son:
    - Estados Unidos (768.000 muertes)
    - Brasil (612.000 muertes)
    - India (465.000 muertes)(2)

  • Se tarda entre 5 y 10 años en desarrollar una vacuna.
  • El tiempo récord lo ostentaba la vacuna del Ébola y se tardó 5 años.
  • Las primeras vacunas contra el SARS-CoVD-2 se han desarrollado en un año.
  • El 42% de la población mundial ha recibido la dosis completa de la vacuna.
    El 53% ha recibido, al menos, una dosis.(3)
  • La tasa de infecciones entre vacunados en Estados Unidos varía entre el 0,01% y el 0,54%.
    La tasa de hospitalización y muerte es del 0,06% y del 0,01%, respectivamente. (4)
  • Se han publicado 706.813 estudios científicos sobre la enfermedad, provenientes de 30.223 organizaciones y 199 países.(5)
  • Se han desarrollado en tiempo récord otros medicamentos contra la covid19 como antivirales o anticuerpos monoclonales.

Conociendo al
SARS-CoV-2

COVID-19, coronavirus, vacunas, antígenos, ARN mensajero… dos años de pandemia han hecho que todos incorporemos a nuestro vocabulario diario palabras que, probablemente, casi ninguno hubiéramos usado en circunstancias normales. Todos hablamos de ella y ha dado origen a cientos de miles de artículos. Pero, ¿qué sabemos realmente de esta enfermedad? Sintetizamos lo principal en cinco preguntas básicas.

01. ¿Qué es?

Descripción: El SARS-CoV-2 es un virus de la familia de los coronavirus (se llaman así por su forma esférica recubierta de espículas) que produce una enfermedad respiratoria llamada COVID-19. Es bastante contagioso aunque menos letal que sus “compañeros” el SARS-COV y el MERS-CoV.

Modus operandi: Una vez que ha entrado en nuestro organismo, su genoma (su libro de instrucciones) tiene indicaciones para ayudarle a penetrar en nuestras células, asaltar su centro de control y utilizarlo para autorreplicarse miles de veces.

Principal arma: La espícula, una especie de llave con la que el virus abre las células y las infecta.

02. ¿Sabemos cómo surgió?

Los coronavirus humanos se conocen desde hace años. El pariente más cercano del SARS-CoV-2, el SARS-CoV, apareció en China en 2002 y desapareció en unos meses después, dejando 774 víctimas(6). Lo mismo sucedió con el MERS-CoV, que apareció en Arabia Saudí en 2012 y ha dejado, hasta el momento, 888 muertos en todo el mundo(7).

Dos años después del comienzo de la pandemia, seguimos sin conocer el origen exacto de esta variedad de coronavirus. El informe de los expertos de la OMS, enviados a la ciudad china de Wuhan (donde apareció el primer caso), lo más probable es que el virus haya pasado de murciélagos a humanos a través de alguna especie de animal intermediario. Pero aún nos faltan muchos datos para conocer el verdadero origen del virus y puede que, al igual que ha sucedido con virus como el del VIH o el Ébola, no lo descubramos nunca.

03. ¿Cómo se contagia?

El SARS-CoV-2 se transmite cuando una persona infectada exhala gotitas microscópicas y partículas respiratorias muy pequeñas que contienen el virus(8). Estas partículas, llamadas aerosoles, pueden ser inhaladas por otras personas o depositarse sobre sus ojos, nariz y boca. Por tanto, hay tres formas principales de contagiarse:

  • Al inhalar o estar cerca de una persona infectada que exhala aerosoles con el virus.
  • Al provocar que estas partículas con el virus lleguen a nuestros ojos, nariz o boca.
  • Al tocarnos los ojos, la nariz o la boca con las manos contaminadas con el virus.

¿Sabías que…?

  • Un estornudo provoca en torno a 40.000 gotículas o aerosoles de todos los tamaños, y las más finas pueden volar hasta 8 metros en un ambiente cerrado.
  • La tos lanza entre 1.000 y 3.000 gotitas.
  • Hablar en tono normal durante unos minutos puede provocar entre 100 y 6.000.

04. ¿Cuáles son sus síntomas?

Una vez que alguien ha contraído el virus, los síntomas pueden tardar en aparecer de dos a 14 días; sin embargo lo más habitual es que lo hagan de cinco a seis días después(8).

Aunque se han notificado síntomas muy diversos y con diferentes niveles de gravedad, algunos de los más frecuentes son:

  • Fiebre.
  • Tos seca.
  • Cansancio y fatiga.
  • Pérdida del gusto o el olfato.

De forma menos habitual, podemos sufrir:

  • Dolor de cabeza.
  • Dolor de garganta.
  • Dolores musculares y corporales.
  • Náuseas, vómitos y/o diarrea.
  • Erupciones cutáneas o decoloración de los dedos de las manos o los pies.
  • Ojos rojos o irritados.

Los síntomas más graves y ante los que debemos buscar atención médica inmediata son:

  • Dificultades respiratorias.
  • Dolor en el pecho.
  • Confusión y pérdida del habla o de la movilidad.

05. ¿Cómo prevenirlo?

Para evitar contagiarnos y protegernos a nosotros mismos y a los que nos rodean, debemos cumplir con varias medidas básicas de prevención:(8)

  • Vacunas.
  • Mascarilla.
  • Distancia social (1,5 – 2 metros).
  • Ventilación de espacios.
  • Lavado de manos.
  • Vigila tus síntomas.

Para más información sobre diagnóstico, prevención y tratamientos accede a Roche Pacientes.

Detección

No puedes luchar contra algo si no sabes dónde está. Por eso, las pruebas diagnósticas que nos permiten saber quién ha contraído el virus son un arma fundamental para combatir la pandemia, junto con el resto de medidas preventivas y los tratamientos. Estas pruebas, de diferente naturaleza y aplicación según los casos, facilitan la detección y el aislamiento temprano de los infectados para evitar que se sigan produciendo contagios y se expanda la pandemia.

Actualmente disponemos de tres tipos de test para detectar la presencia del virus en el organismo:(9)

RT-PCR

Detectan la presencia del virus basándose en su composición genética (ARN). Poseen una alta sensibilidad y son muy útiles para detectar pronto la infección.

Antígenos

Detectan ciertas proteínas del virus. Son fáciles de realizar y sus resultados son muy rápidos pero no tienen la misma sensibilidad que las RT-PCR.

Anticuerpos

Miden la respuesta inmune del cuerpo a los antígenos del virus. Se realizan a través de un análisis de sangre y son muy útiles para estudiar la evolución de la enfermedad y para desarrollar posibles y futuros tratamientos contra esta.

En Roche, líderes históricos en pruebas diagnósticas, asumimos inmediatamente la responsabilidad de ofrecer soluciones rápidas y eficaces para la detección del SARS-CoV-2 y desarrollamos una gran cantidad de pruebas diagnósticas para ser utilizadas en función de varios factores como el estado de la enfermedad (una infección activa o una infección pasada), la ubicación en la que va a realizarse la prueba (laboratorios, centros de salud…) y el propósito de la prueba (establecer un tratamiento, contención de la propagación, comprender la prevalencia de la enfermedad…).

Tratamientos
contra el
coronavirus

Con la vista del mundo puesta en el desarrollo de las vacunas, los tratamientos para combatir la enfermedad se han mantenido en un discreto segundo plano de la atención informativa. Sin embargo, científicos, investigadores, laboratorios y autoridades sanitarias han estado trabajando sin descanso con el objetivo de acelerar la disponibilidad de medicamentos terapéuticos y productos biológicos, para prevenir o tratar la COVID-19. Desde los primeros momentos de la pandemia, Roche comenzó a analizar el potencial de su cartera de productos y a investigar opciones de tratamiento.

Hasta el momento, los tratamientos disponibles se han basado en la administración de tres tipos de fármacos:

Antivirales para pacientes no hospitalizados que pueden empeorar

Actúan directamente contra el virus impidiendo, de múltiples formas, que este ingrese en las células sanas, se multipliquen o vuelvan a salir de las células infectadas(10). Al inicio de la pandemia, se utilizaron varios como el remdesivir o la hidroxicloroquina pero los ensayos clínicos acabaron demostrando que su efectividad contra este virus era muy limitada o nula(11). Casi dos años después, algunas investigaciones han dado como resultado antivirales con resultados mucho más prometedores y de administración oral(12).

Corticoides para pacientes críticos en UCI

En el caso de la COVID-19, los corticoides se usan para tratar hiperinflamaciones sistémicas, que se producen cuando la reacción inmunitaria del organismo es excesiva, y pueden agravar mucho el pronóstico de un paciente ingresado. Los corticoides se están usando para tratar estos síntomas. Su eficacia se ha demostrado en pacientes críticos si se les administra el tratamiento en cuando empieza a detectarse la inflamación(13).

Anticuerpos monoclonales para proteger y tratar

En este momento, los más novedosos y prometedores (de cara a la lucha contra futuros coronavirus) son los tratamientos basados en anticuerpos monoclonales.

¿Quieres saber qué son y cómo funcionan?
Te lo contamos en este vídeo.

Los anticuerpos monoclonales son anticuerpos desarrollados en un laboratorio para ayudar a nuestro cuerpo a combatir la infección. Están diseñados específicamente una parte del virus y nada más, lo que les convierte en tratamientos muy seguros, y funcionan a nivel preventivo y a nivel de tratamiento. ¿Quieres saber cómo se crean y cómo funcionan?(14)

Esto es un coronavirus

Y esto es un linfocito B
(un glóbulo blanco generado por nuestro organismo que genera anticuerpos contra los virus)

Los anticuerpos se pegan a la espícula del virus y la neutralizan y se multiplican para crear más anticuerpos

¿Cómo se producen los anticuerpos monoclonales en un laboratorio?

Este ratón, modificado genéticamente para tener un sistema inmune humano, y al que se le ha inyectado la espícula del coronavirus, va a producir linfocitos con anticuerpos contra el virus

Una vez que se le han extraído los linfocitos, estos se fusionan con otros linfocitos, que debido a su origen canceroso tiene capacidad para reproducirse indefinidamente

El resultado es un hibridoma, un “súperlinfocito” o una especie de máquina eterna de producción de anticuerpos contra el coronavirus: nuestros anticuerpos monoclonales